6 de marzo de 2026

LOS COATLANES DE OAXACA AHORA CON LA AMENAZA DE COMANDANTE SIERRA.


– El baño de s@ngre que hace salir al depredador “comandante Sierra”

OAXACA, MEX.- En medio de las tensiones por los conflictos territoriales y el acceso al agua se acentúa otra crisis en la región de los Coatlanes,”la violencia armada de grupos criminales” con la reaparación de la figura del “Comandante Sierra” quien emerge una vez más como un fantasma siniestro. Su último video mensaje, cargado de un azufre de amenazas directas contra líderes locales, se entrelaza con la defensa comunitaria, pero en realidad inyecta más veneno a un territorio ya devastado por la violencia, el despojo territorial y los megaproyectos impuestos desde arriba.

¿Cuánto más soportarán los pueblos indígenas de los Coatlanes esta espiral de terror, mientras los gobiernos los continúan engañado, priorizando obras faraónicas sobre la vida de su gente? Oaxaca es el epicentro nacional de la vergüenza agraria, en dónde se concentra el 56.6% de los conflictos del país, con al menos 283 casos activos, 23 de ellos catalogados como de alto riesgo por la Secretaría de Gobierno estatal.

En la Sierra Sur, donde se ubican comunidades como San Vicente Coatlán, San Francisco Coatlán y San Sebastián Coatlán, estos pleitos por tierras y recursos como la madera han cobrado más de 200 vidas en las últimas dos décadas, dejando miles de desplazados forzados. El clímax de esta negligencia estalló en marzo de 2025, cuando un enfrentamiento por explotación forestal entre San Francisco y San Sebastián Coatlán dejó cinco muertos y 11 heridos, un baño de sangre que el “Comandante Sierra” ahora reivindica como pretexto para su “intervención”.

El “Comandante Sierra” recargado

El comunicado reciente enviado por el “Comandante Sierra”, difundido en los primeros días de septiembre de 2025 a través de canales clandestinos como grupos de WhatsApp y Facebook, es un catálogo de intimidaciones.

En el clip, se observa a un grupo de ocho encapuchados, portando armas larga, nombran a figuras locales en Santo Domingo Coatlán y San Sebastián Coatlán; como Antelmo Loaeza, Eliseo Jiménez y Víctor Hernández, acusándolos de traición y despojo. Les advierten que, si no se “alinean” o si uno llega a la presidencia municipal, el pueblo enfrentará “un trienio de muertos y balaceras”. Esto no es autodefensa; es terrorismo puro, que explota el vacío dejado por autoridades corruptas o ausentes.

En redes sociales, la alarma se propaga. Usuarios como @sofyvaldivia han denunciado: “Otra vez el fantasma del Comandante Sierra aparece para intimidar, pero el gobierno calla. La gente de los Coatlanes vive sitiada”. Y no es para menos: el grupo se adjudica pactos fallidos relacionados con la masacre de marzo, posicionándose como juez y verdugo en una región donde la ley brilla por su ausencia.

No es casualidad que los Coatlanes sean un hervidero. La zona es codiciada por megaproyectos como el Plan Hídrico Sexenal 2025-2030, que incluye la controvertida presa hidroeléctrica Margarita Maza (antes Paso Ancho), una obra de 5 mil millones de pesos que promete agua para Oaxaca capital, pero avanza sin consultas indígenas ni estudios ambientales adecuados.

Organizaciones como el Observatorio Ciudadano del Agua y el Medio Ambiente (OCCAMA) y Educa Oaxaca lo denuncian “esta presa, ubicada en Sola de Vega, exacerbará conflictos con comunidades vecinas y servirá de pretexto para despojos, posiblemente usando grupos armados como proxies de intereses empresariales”.

¿Defensor del pueblo? El “Comandante Sierra” parece más un engranaje en esta maquinaria de explotación, beneficiando a elites mientras los indígenas pagan con sangre.

Los habitantes de los Coatlanes no son estadísticas; son víctimas de un sistema roto. “Ya no dormimos tranquilos. Cuando cae la noche, sentimos que cualquiera puede entrar a las casas. No sabemos si son comuneros armados, sicarios o militares”, relata Don Lucio, un campesino de San Sebastián Coatlán, en testimonios recopilados por medios locales.

Una joven desplazada de San Vicente comparte en Facebook: “Nos fuimos con lo que traíamos puesto. Dejamos las milpas, los animales. ¿Quién se queda a cuidar? Nadie. Todo se lo roban o lo queman”.

En marchas recientes en Oaxaca capital, María Ríos, viuda de un comunero asesinado, clama: “El gobierno nos deja solos. Aquí no hay Guardia Nacional ni policía que nos proteja; solo llegan después de que pasa la tragedia”.

La pregunta quema la misma mano que mece la cuna

¿Es el “Comandante Sierra” un genuino grupo de autodefensa o un brazo del crimen organizado para desestabilizar y controlar? Lo innegable es que, en un Oaxaca con cientos de conflictos sin resolver, el vacío de los tres niveles de gobierno invita a los armados a salir. Los pobladores lo dicen alto: “No queremos más grupos, queremos paz. Ni gobierno, ni comandantes, ni empresarios, queremos vivir en nuestras tierras”.

Basta ya de indiferencia. Todas las instancias deben actuar y resolver conflictos con diálogo real, no con balas o presas impuestas; apaciguar a estos “comandantes” antes de que los Coatlanes se convierta en un campo santo de lágrimas . Si no, Oaxaca seguirá siendo el polvorín donde la paz es un lujo para pocos, y el dolor, en el pan de cada día. La Sierra Sur no aguanta más.

Por: Froylán Méndez Ferrer
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Afiliado al Sindicato Nacional de Medios de Comunicación

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